martes, 14 de diciembre de 2010

Autoevaluaciones

Estimados y queridos amantes de la literatura,

primero -- cosa oficial -- no se olviden de mandarme sus autoevaluaciones por correo electrónico; no hay que publicarlas en los blogs ;-). La fecha tope es el 17.XII (viernes).

Segundo -- cosa oficial, pero realmente también personal....Quisiera otra vez darles las gracias por su participación en el curso. ¡Anoche estaban tan bien preparados! Se notaba que de verdad se habían preparado para el examen y es la preparación que realmente importa. También participaron en la clase y todos aportaron a la conversación....

Después de la clase de verdad estaba contenta de haber preparado otra clase nueva--seguramente se pueden imaginar, especialmente los que estudian para maestros-- que la preparación para un curso que ya se ha dado requiere mucho menos tiempo; para esos cursos sólo hay que re-leer los libros que uno ya conoce y quizás 2 o 3 más que uno piensa incluir que antes no había incluido; para uno nuevo hay que leer 20 libros o más para decidir cuáles 8 o 9 incluir... bueno, en fin, además de haber tenido el placer de leer todo eso, he tenido también el placer de ver que a ustedes les han gustado los libros (menos el pobre Hogueras) y que siguen entusiasmados por la literatura española.

Pues, hasta el próximo curso o la próxima vez que me escriban un comentario en este blog...

Dr. B-G

PD: les avisaré por correo electrónico cuando pueden recoger sus papeles; los que no viven cerca de MU pueden mandarme sus seña y se las mandaré.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Una lista de palbras...

Un poco de alegría combinada -- como siempre -- con el aprendizaje: he aquí otra lista de palabras
http://www.youtube.com/watch?v=apktSiW8kiI

Saludos de su profesora ;-)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El lunes y el viernes...

Cuando hablamos el lunes del trabajo por hacer y entregar (o no entregar) se me olvidó mencionar que los graduados todavía me deben su gran comentario de texto que tienen que entregar para el viernes; algunos ya me lo han entregado. Acuérdense que vale gran parte de su nota y es su oportunidad que ahora dominan bien el "arte" de comentar un texto y la lengua española...

Con respecto al lunes, sólo quería decirles que por fin traeré las tortillas y quizás un algo para brindar la defensa de tesis de Sara que tendrá lugar justamente antes de la clase (si tardamos un poquito en llegar a la clase será por eso, así esperen, por favor).

Dr. B-G

jueves, 2 de diciembre de 2010

Todos los párrafos

Estimados amantes de la literatura,

en la entrada anterior verán ahora todos los párrafor primeros y últimos, pero he luchado con el formato constantemente y todavía no me ha salido como quería, por eso les recomiendo leer el blog, pero quizás no imprimir los párrafos todavía (si piensan hacerlo). Mañana les mandaré una versión Word por el listserv y allí todo se podrá ver mejor, especialemente con respecto a los espacios entre líneas y entre párrafos.
Hasta el lunes... y no se olviden de hacerme cualquier pregunta que tuvieran.

Dr. B-G

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Para el examen final...

Para el examen final me gustaría que considerasen lo siguiente:

Primero: les pongo una lista de contrastes que deben considerar para todos los libros; deben saber hablar de ellos y tener algunas citas de los libros para respaldar sus opiniones – piensen especialmente en cómo las autoras usan las descripciones para indicarnos algo acerca de estos temas.

  1. La ciudad y el campo
  2. Lo conocido y lo desconocido
  3. Los que aman y son amados
  4. Los que odian y son odiados
  5. Los que “usan” y los que son usados
  6. Los que se niegan a “usar” y los que se niegan a ser usados
  7. Los móviles de los arriba mencionados

Segundo: les pongo el primer párrafo y el último de todos los libros que hemos tratado en el curso. Piensen en qué nos dicen estos párrafos ahora que hemos leído los libros; en por qué, quizás las autoras hayan empezado y terminado así sus libros…

Tercero: (y para esto sí tienen que escribir algo y traer copias para todos de la clase; pudieran publicarlo también en sus blogs) hagan una lista de las 15 palabras más interesantes para ustedes que aprendieron de estos libros, y claro, pongan las definiciones también. Esta lista es muy personal; pueden escoger una palabra de cada libro o varias palabras de un libro y otro; o palabras que hayan visto repetidas en varios libros … todo eso depende de usted, pero además de saber definir las palabras deben explicarnos también por qué escogieron esas palabras específicas.

Cuarto: esto me lo deben mandar por correo electrónico, explicado con detalles específicos, espero unas 4-5 páginas – qué ha aprendido en este curso, de estos libros, de escribir los resúmenes o evaluarlos, de escribir comentarios de texto; entonces, basado en eso, dénse una nota [acuérdense, C = normal y corriente, o sea se ha hecho todo lo que se ha pedido hacer de una manera “normal y corriente,” no super-bien, nada excepcional: se ha venido a todas las clases, se ha leído todos los libros, se ha dicho algo en clase, se ha escuchado a la profesora y a los compañeros escrito lo requerido a nivel de 400/500, pero nada impresionante; todas las demás notas son desviaciones de ese “normal” o hacia mejor o peor); por favor, no tomen en cuenta las notas que yo u otros ya han puesto en sus trabajos – les toca a ustedes ser honestos consigo mismos;… no se preocupen y no traten de hacer juegos o experimentos sicológicos , yo tengo ya mi idea de su nota y la nota que usted se da aquí realmente no va a influir en eso. Por favor, mencionen también cualquier idea que tengan para mejorar la clase. Tienen hasta viernes el 17 para entregarme esto.

En la clase (13.XII.) hablaremos un poco de las cosas que aprendieron…


Abajo siguen los párrafos de los primeros 9 libros; el resto sigue mañana o pasado…


La esfinge maragata (Concha Espina, 1914 [Castalia, 1989])

Vibra el soplo estridente de la máquina que desaloja vapor; cruje, con recio choque, una portezuela; algunos pasos vigorosos repercuten en el andén; silba un pito; tañe una campana, y el movimiento trajina, resuena y huye, dejando la pequeña estación muda y sola, con el ojo de su farol vigilante encendido en la torva oscuridad de la noche. (Pág. 49)

No dijo más. Volvióse hacia el carasol para abrir las vidrieras, tomó el centeno enn su delantal y todo el bando de palomas acudió a saciarse en el regazo amigo, envolviendo la gentil figura con un manso rumos de vuelos y arrullos. La luz del sol, más fuerte al crecer la mañana, rasgó las brumas y fingió una sonrisa en el duro semblante de la estepa… (Pág. 397)

La trampa del arenal (Margarita Nelken. 1923 [Castalia, 2000])

La cena transcurría alternativamente entre ese silencio que se siente lleno de pensamientos violentamente refrenados, y esas frases que se sienten dichas tan sólo para llenar huecos, para no dejar traslucir ninguno de los pensamientos que se tienen a flor de labio. Visiblemente, las personas reunidas en torno a esa mesa tenían la imaginación absorbida por ideas muy distintas de aquellas con que intentaban disimularse unas a otras la preocupación común. (Pág. 79)

Echó [Luis] una última mirada a la terraza, en donde ya no había que aparecer Libertad, y, sacudiendo con su movimiento de hombros todas sus ilusiones pasadas, entró en su casa y se sentó frente a su mujer. (Pág. 214)


Nada (Carmen Laforet. 1945 [Destino, 2007])

Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a medianoche y no me esperaba nadie. (Pág. 13)

El aire de la mañana estimulaba. El suelo aparecía mojado con el rocío de la noche. Antes de entrar en el auto alcé los ojos hacia la casa donde había vivido un año. Los primeros rayos del sol chocaban contra sus ventanas. Unos momentos después, la calle de Aribau y Barcelona entera quedaban detrás de mí. (Págs. 275-76)


Cinco sombras (Eulalia Galvarriato. 1946 [Destino, 1967])

Permítanme.

La llave ha girado en la cerradura y la puerta sobre sus goznes. De la habitación en sombra sale un tenue olor a humedad, a cortinajes de seda, a viejas maderas. (Pág. 7)


Ahí está, solo en su rincón, entre las cinco butacas que lo cercan, con sus cinco almohadillas de seda gastada, callado y solo, el viejo costurero de los cinco lados, quién sabe si triste o indiferente (Pág. 243)


Viento del norte (Elena Quiroga. 1950 [Destino, 1983])

Ladraban los perros. Primero fue el mastín, bronca y pausado, quien lanzó el alerta. Después, fueron uniéndose a su desgarrado ulular los cortos y rabiosos chillidos de los perros de caza. ¡Condenados! Algún pobre que llamaba a la puerta, o quizás otro perro que pasaba por la corredoira, al otro lado de la tapia. El año anterior ladraron lo mismo cuando ventearon la vaca muerta; desde entonces colgárosles a todas el unicornio contra los maleficios de aojo. Y ahora, ¿qué sucedía? (Pág. 9)


Vio la blanca cabeza caída sobre el pecho, y la mano izquierda colgando cerca de la mesita, volcada sobre el fuego. Debió empujarla en el último estertor.

Abatido el laurel.

Marcela gritó. (Pág. 278)


A instancia de parte (Mercedes Fórmica. 1954 [Castalia, 1991])

Julián se volvió. Le hablaba un hombre de mediana estatura, visiblemente derrotado

-- ¿Me recuerdas? – insistió el otro con expresión anhelante

-- ¡Claro que te recuerdo! ¡Naturalmente chico! Pero acabo de volver del extranjero y así, a primera vista. Tú eres…--se detuvo...

El desconocido vino a su ayuda

-- Chano, Chano Maldonado.

-- Eso, Chano Maldonado. – Julián sonrió. (Pág. 63)


Volvió [Esperanza, la mujer de Chano] la cabeza.

Las campanas de la parroquia volteaban

-- Cuando llegue el momento, ¿qué será de mí?

Entrevió la calle de sus amores, el techo de la casa que cobijó sus citas.

Aquellas horas felices, encadenaron estas hieles.

Sintió un escalofrío y se cubrió con el abrigo de Aurelia, su perfume la envolvió. (Pág. 230)


Entre visillos (Carmen Martín Gaite. 1957 [Destino, 2001])

Ayer vino Gertru. No la veía desde antes del verano. Salimos a dar un paseo. Me dijo que no creyera que porque ahora está tan contenta ya no se acuerda de mí; que estaba deseando poder tener un día para contarme cosas. Fuimos por la chopera del río paralela a la carretera de Madrid. Yo me acordaba del verano pasado, cuando veníamos a buscar bichos para la colección con nuestros frasquitos de boca ancha llenos de serrín empapado de gasolina. Dice que ella este curso por fin no se matricula, porque a Ángel no le gusta el ambiente del Instituto. Yo le pregunté que por qué, y es que ella por lo cisto le ha contado lo de Fonsi, aquella chica de quinto que tuvo un hijo el año pasado. En nuestras casas no lo habíamos dicho; no sé por qué se lo ha tenido que contar a él. Me enseñó una polvera que le a regalado, pequeñita, de oro. (Pág. 11)


-- Vuelve usted después de las vacaciones, ¿verdad?...A ver si no vuelve – dijo casi gritando.

No le contesté ni que sí ni que no. Seguí diciéndole adiós con la mano, hasta que la vi pararse en el límite del andén, sin dejar de mirarme. Se le caían las lagrimas.

-- Adiós, adiós…

Habíamos salido afuera. Sonaban los hierros del tren sobre las vías cruzadas. Con la niebla, no se distinguía la Catedral. (Pág. 225)


Los hijos muertos (Ana María Matute, 1958 [Destino, 2004])

En Hegroz, a últimos de enero de 1948, el guardabosques de los Corvo se mató sin querer, cuando la batida contra los lobos. Decían que el arma que usó era vieja y mala, y le estalló en la cara, dejándosela como una esponja. Como era hombre sin parientes ni amigos, únicamente fueron a enterrarle el viejo Gerardo Corvo y los chavales de la escuela, porque les obligó el cura. Los chicos se hartaron de tirar piedras a la caja, mezcladas en los puñados de tierra de rigor, porque les encantaba el ruido al chocar contra la madera de la tapa. Claro que a él, el guardabosques, le daba igual cualquier cosa, buena o mala que fuese. Sólo Gerardo, la mirada opaca, el cuello torcido, en sus raídas galas de los días solemnes, le envidiaba su suerte, entre las cruces mohosas y la tierra grasa, aglutinada, del cementerio. (Pág. 11)

Miró hacia la ventana. “Tal vez suba Herrera, luego.” Pero en seguida pensó : “No. No subirá nunca más. No tenemos ya nada que hablar, Herrera y yo. Nada que hablar.” No subirá nunca. No hablarían nunca. Nunca más. “Quizás – se dijo Daniel Corvo—me compre un perro. Sí: es posible que me compre un perro.”

Levantó la cabeza: aquella gota de lluvia caía y caía en alguna parte, arrancando un raro sonido de metal. (Pág. 501)


Diario de una maestra (Dolores Medio, 1961 [Destino, 1985])

--… en fin, llegamos ahora a Leipzig…1919…La Leipziger Lehrerverein presenta al Consejo Municipal el proyecto para el ensayo de la Arbeitsschule, si bien hasta 1921 no se lleva a cabo el experimento. Sucesivamente empiezan a funcionar en Berlín, Dresde, NeukUoln, Bremen y Hamburg…Estas dos últimas, las Lebensgemeinsschaftsschulen… ¡No, no, por favor!... No tomen notas… No es necesario. Al terminar la conferencia se les facilitarán en Conserjería unos impresos para que puedan seguir, sin esfuerzo, el trabajo que vamos a desarrollar en días sucesivos. (Pág. 9)


Irene Gal tarda unos momentos en comprender. Tarda unos momentos en reaccionar. Al fin, acaricia la cabeza de Bibiana…

…y sonríe.

--Bien, Carita…¡Los remos!... Otra vez los remos… El Gran Barquero no me permite soltarlos.

Ahora es Carita de Mona quien no comprende.

--¿Qué remos? ¿Es un cuento?

Irene dice:

-- Un cuento.

Y después de una pausa:

-- Se hace tarde. ¿Vamos Carita?... Así, despacio, para no cansarte…Despacio… Despacio… Yo también estoy cansada. (Págs. 235-36)


Las hogueras (Concha Alós, 1964. [Planeta, 1969])

Aquella Noche Sibila había soñado que volvía a ser modelo. En sueños cruzó de Nuevo la pasarela elevada, en forma de Puente, a ras de las caras que la contemplaban. Y la gente, sobre todo un señor desconocido que sostenía en la mano un monóculo y enseñaba un diente de oro, la aplaudía. (Pág. 9)

Las hogueras. Archibald pensó que a menudo los breves y desesperados vuelos hacia la felicidad son domo una hoguera que arrasa y nos hunde en la desesperanza, en la soledad. En la imposibilidad de esperar nada aparte de la diaria y baja rutina… (Pág. 277)


La gangrena (Mercedes Salisachs, 1975 [Planeta, 1978])

No voy a defenderme: soy culpable. He arrastrado mi culpa desde la infancia. Tal vez por eso, mucho antes de que ocurriera el siniestro yo intuía ya que, algún día, iba a encontrarme en la encrucijada actual. (Pág. 7)

Lentamente fuimos enfilando Ramblas abajo, camino de mi casa.

Junto a la Plaza de Cataluña los vendedores de periódicos aireaban sus mercancías anunciando don voces ininteligibles y aullantes los acontecimientos del día.

Y yo acababa de pedir la cabeza del Bautista. (Pág. 535)


Barrio de Maravillas

(Rosa Chacel, 1976 [Seix Barr

al, 1976])

El timbre sonó de un modo particular. Sonaba de un modo particular todas las tardes, pero aquél día se hizo notar más su particularidad. El timbre delataba su titubeo, la duda de quien lo oprimía temiendo que no respondiese la persona llamada, y aquella vez no respondió. Sonó como siempre; primero una vibración apenas audible y luego ya un breve timbrazo sin remedio: ya está, ya sonó, ahora a esperar. No abrió la puerta Elena. Antes de abrirse la puerta fueron acercándose pasos que no eran de ella, pero ya no era posible retroceder: se abrió la puerta. (Pág. 7)

No llegaron a saberlo, por más que pensaron mientras fue cayendo la tarde. Pasaron mucho tiempo en silencio, pero no bastante tiempo, no bastantes años, no los suficientes para saber algo. Cuando ya no se veía más que la estatua con su actitud violenta, con su mano en alto, como el que quiere arrancarse los pelos, se volvieron a casa. (Pág. 282)


Azul (Rosa Regás, 1994 [Destino, 1994])

La isla no tenía ningún atractivo especial como no fuera la gran mole de piedra roja que acumulaba el sol desde el amanecer. Por el este se abatía en picado sobre el puerto y por el oeste descendía menos abruptamente hasta formar un valle pedregoso y árido. Desde lejos se destacaba altiva como una vigía, como un faro natural amparando las breves laderas cubiertas de matorral reseco y espinoso. (Pág. 11)

Aquella era una isla embrujada, habría de pensar Martín muchas veces antes de que todo cuanto había ocurrido en ella fuera forzado al olvido. Se lo decía a sí mismo, porque nadie volvió a hablar de ese viaje ni de lo que vieron, descubrieron o desvelaron. Ni siquiera cuando años después Martín rodó en la isla ya invadida por el turismo una nueva película, con guión propio esta vez, basada en su versión de la historia, la cuarta que producía Leonardus desde entonces y la séptima en el conjunto de su obra ya consagrada. Quizás Andrea y él mismo quisieron convencerse de que aquellos días no habían sido más que un descalabro, una distorsión, el crecimiento incontrolado de unas células que habían enloquecido sin motivo ni fin aparente cuya memoria se había desvanecido ya como se escurren los ecos entre los montes para deshacerse en la nada, porque sólo así les sería dado seguir unidos hasta el fin, perdidas sus voces en el marasmo de dolor del mundo. (Pág. 237)


Mujer de aire (Enriqueta Antolín. 1997 [Alfaguara, 1997])

Lo primero que hice, recién salida del quirófano, fue preguntar por las palomas. ¿Dónde están las palomas?, me preocupé, arrojada de golpe a la infancia por culpa de un olorcillo, de estofado de ave que mi nariz, embotada de anestesia, creyó reconocer en el carrito del almuerzo hospitalario. Todavía está soñando, dijo una voz que me escalofrió: es mejor que la dejemos descansar. La sombra que había hablado se esfumó sin que yo alcanzara a perfilarla, y con ella dejaron la habitación los otros bultos que descubrí expectantes, inclinados sobre mí, cuando conseguí, por fin, abrir los ojos. (Pág. 13)



Y tú, Violinista, deberías venir conmigo. Nos besaríamos apoyados en el brocal del pozo, cuyas aguas se volvieron amargas con las lágrimas que una doncella judía y medieval derramó por la muerte de su amante cristiano. Luego de la mano, subiríamos a la torre de la Catedral para arrullarnos allá arribaron el mismo fervor que las palomas.

Fuera sigue lloviendo pero ya no me importa. Soy paciente y te espero. (Págs. 236-37)


Beatriz y los cuerpos celestes (Lucía Etxebarría. 1998 [Destino, 1998])

-- No entiendo por qué lees esa basura – le dije yo, enfurruñada, no porque censurase realmente sus gustos en materia de lectura sino porque quería llamar su atención. Era una de esas tantas tardes sucesivas que yo pasaba en su casa, tantas que Mónica ya no se sentía obligada a hacerme caso. Su cuarto era el mío, yo lo sabía, y podía hacer allí lo que me apeteciera. Eso sí, Mónica no pensaba darme conversación. (Pág. 13)


Se me ocurre volver a llamarla más tarde, cuando e despierte, invitarla a que venga a Madrid a visitarme. Sugerirle que tome una semana del mes de vacaciones que su jefe le debe desde tiempos inmemoriales . Enviarle un billete de avión a Edimburgo, un ramo de flores, un anillo de oro, Probablemente es tarde para enviarle nada. Ni siquiera me siento con derecho a esperar nada de ella, y no cuento con nada que pueda prometerle. Y ahora, si lo pienso, no sé qué argumentos podría ofrecerle para rogarle que me hiciese una visita. Puede que ni siquiera sea digna de que Cat entre en mi casa.

Pero una palabra suya bastará para sanarme. (Pág. 339)

domingo, 28 de noviembre de 2010

Ana María Matute confirma la alternancia del Premio Cervantes

Ana María Matute confirma la alternancia del Premio Cervantes
EFE - 0 Comentarios
Publicado: 28.11.2010
Ana María Matute confirma la alternancia del Premio Cervantes
EFE
Madrid. El Premio Cervantes, el más importante de las letras castellanas, fue otorgado este año a la autora española, Ana María Matute, después de que en la pasada edición fuera entregado al mexicano José Emilio Pacheco.

Se cumple así cierta ley no escrita por la que el prestigioso galardón se da de forma alterna a un literato de España y, al año siguiente, a otro de América Latina.

Considerada como la eterna candidata al Premio Cervantes, Matute vio por fin su nombre entre los ilustres que han ganado este galardón, el más importante de las letras hispanas, dotado con 169.000 dólares.

En los últimos diez años, el Premio Cervantes ha cumplido esa norma inquebrantable. Así, el Cervantes ha ido pasando por las manos de los españoles Francisco Umbral (2000), José Jiménez Lozano (2002), Rafael Sánchez Ferlosio (2004), Antonio Gamoneda (2006) y Joan Marsé (2008).

Este premio ha tenido un notable acento hispanoamericano, luego de que fuera entregado en el colombiano Álvaro Mutis (2001), al chileno Gonzalo Rojas (2003), el mexicano Sergio Pitol (2005) y al argentino Juan Gelman, quien recibió este reconocimiento en 2007.

Entre los candidatos al Premio Cervantes de este año figuraban los escritores españoles Juan Goytisolo, José Manuel Caballero Bonald, Arturo Pérez-Reverte, Francisco Nieva, Javier Marías y Luis Mateo Díez; el chileno Nicanor Parra, el argentino Ricardo Piglia, la colombiana Laura Restrepo y el mexicano Fernando del Paso.

De esa manera, Ana María Matute se convierte en la tercera mujer en obtener este galardón, en los 35 años de vida del premio. Las otras dos mujeres fueron la española María Zambrano, en 1988, y la cubana Dulce María Loynaz, en 1992.

Matute es académica de la Lengua y Premio Nacional de las Letras Españolas 2007. Una mujer marcada por su formación musical y pictórica, además de su talento literario, como ya demostró en su primera novela, Pequeño Teatro, escrita a los 17 años y publicada once años después, con la que ganó el Premio Planeta 1954.

Escritora a los 5 años
"Empecé a escribir a los cinco años, y además guardo las ilustraciones que yo misma hacía para los relatos", explicó la escritora en una entrevista concedida el pasado 19 de noviembre en su domicilio de Barcelona.

Matute ha recibido a lo largo de su carrera importantes premios, como el Café Gijón por Fiesta al noroeste (1952); el Premio Nadal por Primera memoria (1959), que fue el primer libro de su trilogía titulada Los mercaderes, que luego completó con Los soldados lloran de noche (1964) y La trampa (1969), y el Premio Nacional de Literatura Infantil Lazarillo por El polizón de Ulises (1965).

Galardonada también con el Premio Nacional de las Letras Españolas (2007), está considerada por la crítica literaria como una "prosista de una gran capacidad de fabulación" y una experta en narrativa infantil, cuya temática gira en torno a tres ejes: los niños, la incomunicación humana y el paraíso imposible.

El 18 de enero de 1998, Ana María Matute ingresó a la Real Academia Española de la Lengua y ocupó el sillón "K", vacante tras la muerte de la poetisa Carmen Conde. En 2000,
con Aranmanoth completó su trilogía medieval: los otros dos títulos de la misma fueron La torre vigía (1971) y Olvidado Rey Gudú (1996).

Dos años después, en 2002, sus "Cuentos de infancia" vieron la luz, una recopilación de nueve cuentos escritos e ilustrados por la propia Ana María Matute cuando tenía entre cinco y catorce años.

Una escritora activa
En 2008 publicó su última novela, Paraíso inhabitado, que en principio iba a ser su última obra, en palabras de la escritora barcelonesa. Pero, a principios de noviembre de 2010, sorprendió con la presentación de La puerta de la luna, una recopilación de todos sus cuentos, y el anuncio de una nueva novela, que está "madurando". A sus 85 años, Ana María Matute confiesa que "una de las cosas que más me gustan es dibujar con lápices de colores, que continuamente me están regalando y que traen a mi memoria el olor a la madera y de aquella infancia, pero hoy ni las manos ni la vista me permiten continuar dibujando".

Falta de tortilla...



Estimados amantes de la tortilla española (y de la literatura, claro),

la semana pasada les prometí traer tortilla este lunes porque iba a tener muchísimo tiempo durante las vacaciones --. Desgraciadamente he pasado todas las vacaciones en cama con fiebre y gripe y ando más atrasada que nunca, así mañana por la mañana no voy a poder hacer otra cosa que mi trabajo... pero...

sí traeré a clase 3 tipos de queso y salmón ahumado, también galletas saladas (claro) y tomates, así traigan un poco de hambre. La tortilla vendrá la semana que viene. Lo siento.

Dr. B-G

Curso de traducción

Veo que la universidad ya ha puesto el curso de traducción y los que quieran, pueden matricularse.
Hay una sección para los no-graduados y otra para los graduados.
Si ven a sus amigos, avísenles del "nuevo" curso; me encantaría tener un grupo de 10 o 12.
Gracias.
Dr. B-G

sábado, 27 de noviembre de 2010

PARA EL LUNES...

Hola, amantes de la literatura -- especialmente los estudiantes de posgrado,

una de las cosas que no comentaron la vez pasada las que presentaron y que me gustaría explorar un poco este lunes -- las que ya presentaron y las que presentarán -- es el tiempo que pasa en las novelas y cómo las autoras usan el tiempo en sus obras; por ejemplo, cuando dan el esquema de las páginas que hay en cada capítulo y el tiempo que pasa en cada uno, ¿qué significa eso?, ¿qué efecto tiene en los lectores ese paso de tiempo y cómo se arregla o presenta?
y cosas por el estilo...

jueves, 25 de noviembre de 2010

Gracias




Estimados amantes de la literatura,
gracias por prestarse a participar en el documental...veremos si sale esa sección en la película.

También gracias a Sara y Amy por sus presentaciones.

Espero que pasen un buen Día de Acción de Gracias, con mucho pavo y todo lo demás.

¡Hasta el lunes!
Dr. B-G

(PD: les brindo tres fotos más)

lunes, 22 de noviembre de 2010

Para pensar en el orden de las novelas...

Queridos amantes de la literatura,

como hoy empezamos con las ponencias sobre los libros "extra," quería darles dos maneras de mirar el orden de los libros: una por el orden de nacimiento de las novelistas, o sea, la edad de las novelistas y otro por el orden de publicación de las novelas (obviamente las que viene en azul claro son las que todos --ojalá -- hemos leído; las que vienen entre corchetes no las van a conocer porque les tocaba a 2 compañeros que dejaron la clase). Espero que les ayude

Novelistas del S. XX...

Concha Espina, Santander 1888-1955 – Esfinge -- 1914

Margarita Nelken, Madrid 1894-1958 – Trampa -- 1923

Rosa Chacel, Valladolid 1898-1994 – Barrio -- 1976

Eulalia Galvarriato, Madrid 1904-1997 – 5 sombras -- 1946

Dolores Medio, Oviedo 1911-1996 – Diario -- 1961

Carmen Kurtz, Barcelona 1911-1999 -- (Al otro lado del mar [1973])

Mercedes Salisachs, Barcelona 1916- L agangrena -- 1975

Mercedes Fórmica, Cádiz, 1916-2002 – A instancia de parte -- 1954

Elena Quiroga, Santander, 1921-1995 – Viento del norte -- 1950

Carmen Laforet, Barcelona 1921-2002 – Nada -- 1945

Carmen Martín-Gaite, Salamanca, 1925-2000 – Visillos -- 1957

Concha Alós, Valencia, 1926- Las hogueras -- 1964

Ana María Matute, Barcelona 1926- -- Los hijos muertos -- 1958

Rosa Regás, Barcelona 1933- -- Azul -- 1994

Enriqueta Antolín, Palencia 1941- -- Mujer de aire – 1997

Marina Mayoral, Mondoñedo, 1942- (Dar la vida y el alma [1996])

Lucía Etxebarría, Valencia 1966- Beatriz -- 1998

Novelas (de las novelistas) del S. XX

Concha Espina, Santander 1888-1955 – Esfinge -- 1914

Margarita Nelken, Madrid 1894-1958 – Trampa – 1923

Carmen Laforet, Barcelona 1921-2002 – Nada -- 1945

Eulalia Galvarriato, Madrid 1904-1997 – 5 sombras – 1946

Elena Quiroga, Santander, 1921-1995 – Viento del norte -- 1950

Mercedes Fórmica, Cádiz, 1916-2002 – A instancia de parte -- 1954

Carmen Martín-Gaite, Salamanca, 1925-2000 – Visillos -- 1957

Ana María Matute, Barcelona 1926- -- Los hijos muertos – 1958

Dolores Medio, Oviedo 1911-1996 – Diario -- 1961

Concha Alós, Valencia, 1926- Las hogueras -- 1964

Carmen Kurtz, Barcelona 1911-1999 -- (Al otro lado del mar [1973])

Mercedes Salisachs, Barcelona 1916- L agangrena -- 1975

Rosa Chacel, Valladolid 1898-1994 – Barrio -- 1976

Rosa Regás, Barcelona 1933- -- Azul -- 1994

Enriqueta Antolín, Palencia 1941- -- Mujer de aire – 1997

Marina Mayoral, Mondoñedo, 1942- (Dar la vida y el alma [1996])

Lucía Etxebarría, Valencia 1966- Beatriz -- 1998

jueves, 18 de noviembre de 2010

Visitas a la clase





Buenas tardes amantes de la literatura,

el lunes y martes vendrá a Lancaster un grupo se personas que está haciendo un documental sobre el flamenco en los Estado Unidos. Vienen para entrevistarme porque mi esposo fue la persona que más que nadie hizo popular el flamenco en EE.UU. Ellos quieren visitar a nuestra clase durante parte de la hora para ver lo que hago yo cuando estoy en el trabajo. Bueno, eso no es ningún problema porque yo les doy el permiso, pero quería saber si a cualquiera de ustedes les molestaría si filmaran en la clase; no sé si quieren hacerlo, ni tampoco sé si lo que graban saldrá en el documental, pero en cualquier caso, quería saber si a cualquiera de ustedes le molestaría si grabaran/filmaran.

Si les molesta, por favor avísenme por correo electrónico y aseguraré que ellos sepan que usted no quiere que se use su imagen en este documental.

También, mándenme una cartita electrónica si tienen cualquier tipo de pregunta sobre este asunto.

Gracias. Saludos de su profesora.


lunes, 15 de noviembre de 2010

Clase a la HORA NORMAL, 19h

HE MANDADO MESAJE POR MARAUDER, pero como para muchos no funciona:

parece que hay solamente 2 personas que tienen que ir a esa reunión, así que TENDREMOS CLASE A LA HORA NORMAL, las 19h.
Hasta pronto...

Dr. B-G

sábado, 13 de noviembre de 2010

Reunión de futuros maestros...

Buenas tardes, amantes de la literatura...
parece que el lunes hay una reunión de nuestros futuros maestros; no sé cuántos irán, aunque sí sé que Allison tiene que ir. Por favor, avísenme si tienen que ir y díganme también si les parece que bebiéramos empezar a las 20h como sólo vamos a hablar de un libro. DeeDee, ¿tiene que ir usted a esta reunión?
Dr. B-G

sábado, 6 de noviembre de 2010

El Barrio de Maravillas

Unas fotos:
http://www.20minutos.es/galeria/606/0/0/malasana/maravillas/barrio/
Un poco de historia:
http://www.madripedia.es/wiki/Barrio_de_Universidad#Maravillas
Localización (mapa):
http://www.madridhistorico.com/seccion3_descubremadrid/nivel2_informacion.php?id=3

viernes, 5 de noviembre de 2010

El trozo de Beatriz y los cuerpos celestes para el comentario

El trozo para el comentario de

Beatriz y los cuerpos celestes

Por Lucía Etxebarria

(Barcelona: Destino, 2006), págs. 19-20

1. No intentes enterrar el dolor: se extenderá a través de la tierra, bajo

2. tus pies; se filtrará en el agua que hayas de beber y te envenenará la sangre.

3. Las heridas se cierran, pero siempre quedan cicatrices más o menos visibles

4. que volverán a molestar cuando cambie el tiempo, recordándote en la piel su

5. existencia, y con ella el golpe que las originó. Y el recuerdo del golpe afectará

6. a decisiones futuras, creará miedos inútiles y tristezas arrastradas, y tú

7. crecerás como una criatura apagada y cobarde.¿Para qué intentar huir y

8. dejar atrás la ciudad donde caíste? ¿Por la vana esperanza de que en otro

9. lugar, en un clima más benigno, ya no te dolerán las cicatrices y beberás un

10. agua más limpia? A tu alrededor se alzarán las mismas ruinas de tu vida,

11. porque allá donde vayas llevarás a la ciudad contigo. No hay tierra nueva ni

12. mar nuevo, la vida que has malogrado malograda queda en cualquier parte

13. del mundo. Tengo veintidós años, y hablo por boca de otros.

14. Estas mismas palabras que repito las he leído en libros. Algunos se

15. escribieron hace mil años, otros se publicaron hace dos. Porque al fin y al

16. cabo todo lo que se escribe acaba por ser una nota al pie de la página de algo

17. escrito antes. Existe un solo tema, la vida, y la vida es siempre la misma: una

18. misma radiación impregna al universo entero y no está asociada a ningún

19. objeto en particular. Todos nuestros actos, todos nuestros amores, son

20. repeticiones de otros ya acaecidos y por eso siempre encontraremos en un

21. libro la respuesta a alguna de nuestras preguntas. El problema radica en

22. que no entenderemos nada de lo escrito en tanto no lo hayamos vivido de un

23. modo u otro y me parece que yo ahora y sólo ahora empiezo a comprender

24. frases leídas hace tiempo.

25. Ahora comprendo que la ciudad me sigue, que camino siempre por

26. las mismas calles, y que hace falta desenterrar la angustia para que no se

27. pudra bajo mis pies. Por esta razón dejo una ciudad y regreso a otra, porque

28. sé que en el fondo habito siempre la misma. Creí dejar atrás el sufrimiento y

29. he comprendido que lo llevo conmigo, y ahora vuelvo a la misma ciudad que

30. odiaba tanto.